A todos nos gusta estar bien informados. La falta de información hoy en día es completamente voluntaria; el que no está informado es porque no desea estarlo.
La oferta televisiva es cada vez mayor y los diarios gratuitos están en pleno apogeo. Hasta aquí todo bien, pero… la verdad, me da pena ver cómo se despilfarra papel.
Por circunstancias de la vida, estudio en Málaga. Pues bien, si una mañana te levantas –ya sea para dar un paseo, para ir a clase o acudir al trabajo- y entras por la calle Alameda, estás perdido. Cuando me dispongo a incorporarse a la calle principal de Málaga, llegan a mi mente malos presagios: Entro con las manos vacías, pero cuando llegue al final de la calle, tendré en mis manos del orden de 5 o 6 diarios.
La gente que los reparte, normalmente estudiantes que desean sacar unos euros, tiene una gran prisa por terminar y no paran de asediarte ofreciéndote los ejemplares gratuitos del día. Señores ejecutivos movidos por intereses económicos; políticos que permiten esta práctica, ¿hasta cuándo vamos a estar así? ¿no se dan cuenta de que los periódicos son dejados por la calle, llenan papeleras, ensucian autobuses urbanos y por la vía son pisados los principales titulares del día?
Como anécdota comentaré algo que me ocurrió con tres de estas repartidoras: Teniendo ya en mi mano cuatro ejemplares, me encuentro con tres chicas de tres diarios diferentes. Las tres se abalanzaron sobre mí casi amenazadoras: O coges el periódico o te matamos. Una de ellas, una chica de grandes tetas y excesivamente guapa, dijo: cógelos, si total, allí tienes una papelera. Los cogí, no me quedó de otra; y por supuesto que los tiré a la papelera. Si digo la verdad, me da cargo de conciencia hacer estas cosas, pero ya me dirá el lector que hacía yo con siete u ocho ejemplares.
En conclusión, el dispendio es evidente. Quizá lo único positivo es que el ayuntamiento demandará más personas para ofrecerles el trabajo de barrendero, mas no creo que estos puestos solventen lo que los papeles en las papeleras y sobre la calle provocan.